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Contrapunto ya tiene sus 40 primaveras. Las cumplió, como todos los años, el pasado 31 de Diciembre y, sí, tuvo fiesta “sorpresa”. Ya sabéis que ando siempre como una loca y con más cosas de las que puedo abarcar entre manos, prueba de ello es el tiempo que ha pasado desde la fiesta hasta que os lo cuento y que yo desestimé hacerle la fiesta cuando pasó la idea por la cabeza.

Yo lo desestimé pero un amigo suyo no. Me llamó y me dijo que no podíamos dejar de hacerla, que no me preocupara que él se encargaba de todo: buscar sitio, tener personas de contacto en cada grupo, el qué hacer, el cómo,… vamos todo. La única cosa es que la haríamos en Marzo, total, si iba a ser sorpresa qué más daba cuándo.

Arma_una_fiesta_sorpresa_562x246En eso estábamos, todo iba rodando, a ese amigo se le unieron otro más y entre todos se llegó a la semana previa a la fiesta. Yo sólo había hecho dos cosas: avisar a la gente del curro vía wasap y mandar un mail para recordar algún detalle. El wasap digamos que estuvo a punto de pillármelo, vamos que leyó la respuesta del que se lo envié. Le respuesta decía: “Cuenta conmigo pero lo importante: conseguirás que vaya él?”. Eso debió ser en Enero.  Con una excusa tonta fue suficiente. De esto él ni se acuerda.

Volvemos a la semana previa. Decidí mandar un mail recordatorio con el asunto: “Fiesta Sorpresa de Contrapunto: 5 de Marzo”. Para ser eficiente, cogí un mail de referencia de cada uno de los grupos para tener todos los mails. Los revisé, escribí el mail y lo mandé. Eran eso de las 19:30, recién llegada del fútbol con mis Condicionantes, haciendo deberes, preparando biberón y cena,… hora punta, vamos. Algo hice mal, era previsible. Tal cual lo mandé, me metí en su correo (en casa se comparte todo) y allí lo vi. Mi mail. Y no en negrita como están todos los mails que tienes por leer, si no como leído. En mi correo había llegado su respuesta en forma de emoticono de carita triste… No me lo podía creer.

Contrapunto nunca lee los correos, tampoco suele coger el teléfono,… qué suerte la mía que aquel día andaba con poco que hacer y con el móvil en la mano. El asunto no daba lugar a dudas. Había metido la pata, el cuerpo y hasta la cabeza. Me creí morir. Todo el esfuerzo de toda la gente que había participado… menuda decepción!

No os imagináis que cinco días pasamos. Si duermes en pareja sabrás como suena tu pareja cuando duerme. Esa noche no oí a Contrapunto dormir, yo tampoco dormí demasiado. Estábamos angustiados. Hasta más de las 3 de la mañana estuvimos hablando de las diferentes alternativas: Mandar un mail diciendo que lo sabe y que la sorpresa cambia a cumple a secas (horrible idea pensé yo), Anularlo, Fingir como si nunca hubiera llegado ese mail, Contarlo una vez allí,…

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En eso, como en todo, cada uno piensa de una manera. Yo sólo tenía una cosa clara, si decía que lo sabía tenía que dar algo a la gente. No valía sólo con decir: Lo sé pero gracias de todas maneras. Él lo que más quería era no sentirse incómodo y lo más sencillo era contarlo.

Al día siguiente hablé con uno de los amigos más involucrados en el tema (que sabía a ciencia cierta que era de los que no me iba a matar) y lo primero que hizo nada más saberlo fue reírse y lo segundo decirme que en el 80% de las fiestas sorpresas el homenajeado sabe que va a ir a su fiesta sorpresa.Justo lo que necesitaba. A partir de ahí asumí y me relajé y me dediqué a ayudar a Contrapunto a andar el camino que necesitaba para conseguir que la fiesta fuese lo que fue: un éxito. Andar ese camino a su lado es bastante tormentoso, hasta me dijo que de estas ya tiene claro que “nunca nos casaremos”, pero esas son del tipo de cosas que luego olvida. Acabé por decirle: vamos a ver, vas a estar con tus amigos, tomándote unas copas y sin obligaciones hasta la hora de la comida del día siguiente. Qué más quieres! Relájate y disfruta!.

Al final, hasta mitad de la fiesta sólo lo sabíamos Contrapunto, el que no paraba de reir y yo. En ese momento en el que se le suele decir al homenajeado que diga algo, lo dijo todo. Empezó algo así: “gracias por la fiesta sorpresa, por todos los que estáis y los que no han podido estar,blablabla … Sorpresa fue recibir un mail el lunes con el asunto: Fiesta sorpresa de Contrapunto (5 de Marzo). Sí, sí, yo también recibí ese mail”. La cara de sorpresa  de todos y los comentarios eran dignos de oír. Este fue su regalo para ellos:

No sé si me casaré, pero sí sé que esta es la última fiesta sorpresa que (no) organizo.

Un placer. Como siempre.

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