Para que no os quedéis con las ganas de leer lo que ha hecho mi pequeña tripulación este verano aquí os traigo un pequeño resumen.

Hay dos veranos, el de los papis y el de nuestros pequeños. Este es uno de los males de ahora. Recuerdo mis veranos con una dosis de adecuado aburrimiento, aburrimiento que nos permitía pensar, inventar, descubrir,… Supongo que cuando eres niño, cuando tu capacidad de concentración es menor, el aburrimiento surge casi cada cinco minutos. Ahora intentamos que nuestros hijos no se aburran, tarea harto complicada y, lo mismo, contraproducente.

aburrimiento_en_verano

Es verdad que cada uno tenemos las posibilidades que tenemos, pero ahora que intento contaros lo que hemos hecho este verano, tiendo a pensar que lo mismo mis condicionantes se merecen otro tipo de veranos, un verano con más tiempo para ellos… tendré que valorarlo para el futuro.

A lo que íbamos, para los condicionantes el verano ha sido intenso: 3 campamentos distintos, un poco de pueblo, un poco de Oviedo, un poco de casa de los abuelos,…y por fin el verano con Papá y Mamá. Tres semanas para disfrutar a tope.

Nuestro rumbo: el sur, con la casa a cuestas como los caracoles. Huelva y el Algarve nos esperaban. La cosa empezó muy en la línea de la familia, en el kilómetro 140 más o menos nos tuvimos que dar la vuelta. Esta vez el trabajo de Contrapunto no nos daba otra alternativa (o, más bien, fue la decisión que tomamos). Pero bueno, seguíamos estando de vacaciones, así que había que buscar la manera de que eso no se convirtiera en una decepción. ¿Qué mejor excusa para celebrar el cumpleaños del Rubio?

Pues nada, el día que empezamos haciendo maletas y bocatas para un largo viaje, acabó con una compra más rápida de lo que pasaban el paño con Pronto por esa inmensa mesa de comedor y una celebración de cumple por todo lo alto. No pudieron estar todos, les echamos en falta, pero no se podía pedir más.

En_la_playa

Al final nos fuimos dos días después. Llegamos a nuestro primer destino: Huelva. Los días de salida y llegada con caravana son durillos, porque a las maletas y viajes que hay en cualquier viaje, hay que sumarle montar la caravana en el destino y conseguir que mientras tanto las fieras permanezcan tranquilas. Hicimos muchas cosas: camellos en el parque dunar, caballos en El Rocío, visita a Doñana y a Rio Tinto, dolmen, grutas, piscina, playa,… La última semana Algarve: muchos pueblitos, muchas playas, tuc tuc, lancha con entrada a lo James Bond,…

Mucha diversión, mucho tiempo en familia, peleas, castigos de verano (de esos que han acabado antes de que terminas la frase), canciones, risas, buena comida,… y un objetivo para este próximo curso escolar: seguir haciendo cosas en familia también durante el curso porque es cierto que cuando entras en modo rutina hay cosas que haces en verano que dejas de hacer y no tienes porqué.

Un placer. Como siempre.

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