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Tal día como hoy llegó al mundo el Rubio. Como os dije yo he tenido todos los tipos de parto salvo cesárea (por eso me he plantado en el tercero), este fue programado.

La verdad es que en este momento no me acuerdo si es que se retrasaba o más bien que mi ginecólogo se iba de vacaciones y no le venía bien retrasarlo más (cosas de la privada). La cosa es que a mi también me iba bien. Moreno ya estaba en el mundo y yo seguía siendo un poco primeriza. Se me ponían los pelos de punta de pensar en ponerme de parto por la noche, tener que llamar a mis padres para que vinieran,… vamos, no tener organizado todo.
parto programadoLa noche fue curiosa, yo estaba estupenda: oronda pero estupenda. Me costó mucho dormirme, le conté que al día siguiente vendría al mundo, que ya no estaría ahí dentro calentito, juntos sólo él y yo, que el mundo es complicadillo pero que seguro que le iba a encantar, que teníamos muchas ganas de verle, … supongo que en algún momento me dormí deseándonos suerte.

Nos levantamos pronto, todo organizado. No sé si mi padre, que era el encargado de llevar al Moreno a la guarde, llegó antes de que nos despertáramos (cosa muy probable, no porque nos hubiéramos quedado dormidos, si no porque si quedas con mi padre a una hora, el llega quince minutos antes para no llegar tarde). Lo que sí sé es que nos azuzaba, nos hacía fotos, nos volvía a azuzar, otra foto, ¡que llegáis tarde!,…

Y allí llegamos, a las 8:00, como habíamos quedado. Hicimos algo así como el checkin del aeropuerto, dejamos las cosas, me puse la bata y me pusieron la oxitocina. Enseguida vino un chico que me preguntó que si quería ponerme la epidural. La verdad es que no me dolía casi nada pero claro, no me iban a volver a pillar en otra como la del Moreno. Así que le dije: vale, ya que estás por aquí…

Este parto fue perfecto. Os diré que no recuerdo otro día en el que me riera más que aquel porque no os lo he dicho pero Contrapunto es el mejor acompañante de parto del mundo. Se pone en “modo parto” y se pone divertidísimo, su repertorio es infinito: historias, chistes,…  Que lo mismo algo tiene que ver el baile de hormonas que tienes en ese momento, pero vamos que debían de tener de fondo a Javier Krahe porque me lo pasé genial.

bebe y mamá

Hasta las 15h no nació y, hasta que llegó ese momento, también tuve tiempo de dormirme un rato. Lo sé, suena a broma. Ya estaba cansada de estar en la cama, venía una matrona, me miraba, me ponía la almohada en las piernas, ponte de lado, ahora qué sé yo… y en una de esas que me preguntó ¿cómo estás?, le dije: bien, con sueño. Y ella me dijo, pues duérmete un rato. Y eso hicimos. Contrapunto y yo nos echamos la siesta del carnero antes de que el bollito saliera del horno.

Salió. No era grande. La combinación entre Contrapunto y yo no da bebés gordinflones de mejillas sonrojadas, dan unos niños preciosos y recortaditos. Me acuerdo en el hospital, cuando venía la gente a verme, ¡qué bien estaba!. Cuando vino su hermano y se le iluminó la cara aunque se decepcionó porque le dije que su hermano todavía no podía jugar al fútbol.

Y aquí estamos, cinco años después, con un Rubio que es un zalamero al que le gusta poco dormir y que se lleva de calle a todo el que se le cruza en el camino.

Felicidades Chigrinsky!

Un placer. Como siempre.

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