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Hoy vamos de recomendaciones literarias:

Primero para los más pequeños que aúna actividades, lectura para los que están aprendiendo (menores de 6 años) y música. ¿Qué más se puede pedir?

pequebichos

Este año, en la visita obligada a la Feria del Libro en el Retiro, nos encontramos con Jesús, profesor de música del Rubio y de ajedrez del Moreno. Yo ya sabía que él tenía un libro publicado con las canciones que hacían en la extraescolar pero no me había animado a comprarlo (incluso pensé que era un poco ventajista usar el cole como medio de promoción de su libro). Pero la verdad es que es difícil encontrar un libro para esa edad en la que ya no es un bebé pero tampoco sabe leer. Y como de allí queríamos salir con un libro para cada uno, nos animamos a comprarlo.

¡No os imagináis la grata sorpresa que me he llevado! Por no contar lo orgulloso que está el Rubio de tener un libro firmado por su profe.

actividades

El libro es sencillo, viene un CD con las siete canciones que contiene el libro y para que puedas aprenderlas, leerlas con tu hijo, cantarlas, viene la letra con pictogramas que ayuda a que los niños recuerden la canción. Detrás de cada canción hay algunas actividades del tipo busca las diferencias o encuentra a tal o cual pequebicho.

Sólo os diré que en casa no para de sonar la canción del zángano, del grillo y que hasta trabajando me acuerdo de ellas. Su sonido es dulce y claro, no como otras muchas canciones de pequeños que tienen mucho sonido de estudio. Os lo recomiendo.

Para los no tan pequeños, los que ya leen pero todavía no tienen la iniciativa clara de preferir un libro a una serie de dibujos animados en la tele, os recomiendo el libro La Odisea en su versión adaptada: La Odisea contada a los niños (Rosa Navarro). Nosotros empezamos leyéndoselo nosotros y al final fue él el que se lo acabó.

LaOdiseaNiños

Este libro cuenta las aventuras de Ulises (habla de Troya, Ítaca, de Telémaco, Zeus, Polifemo…) y sí, en este libro hay peleas y monstruos que se comen a personas. Es mitología contada para niños, no endulzada para ellos. Por un lado, como ya he dicho en otras ocasiones, soy partidaria de contar las cosas como son a mis hijos y este tipo de libros no me suponen un problema. Por otro lado, este tipo de libros y otros muchos nunca han resultado un problema. Toda la vida se ha contado el cuento de las siete cabritillas y como el lobo se comía a todas ellas y cómo la madre le abría la tripa para sacarlos uno por uno (vivos!!) para luego llenársela de piedras para acabar tirando al lobo al rio. Y nadie se tiraba de los pelos. Y todo se quedaba dentro del mundo mágico de los niños.

Hay una tendencia a endulzar las cosas a los niños, a eliminar las cosas que no son agradables o que dan pena que considero que lejos de ayudar (que es su objetivo principal) lo que hace es seguir construyendo esa burbuja de cristal en torno a los niños. Una burbuja que les impide ir encajando las piezas del puzle de la vida (suena muy rococó ¡lo sé!). Si le damos la libertad para conocer, para saber a los niños desde pequeños, ellos mismos van entendiendo poco a poco el mundo que les rodea. Los libros son una herramienta estupenda para conocerlo.

Un placer. Como siempre.

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