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Cuando tienes niños y estos ya van al cole ocurre que el cole se vuelve parte de tu rutina. Pasas tanto tiempo allí para llevarlos, traerlos, en cumpleaños, fiestas del cole,… que es inevitable.  Al principio hay gente que es un poco reacia a compartir el tiempo (el poco tiempo) libre que tiene con ese nuevo grupo de personas y cuándo llega una invitación de cumpleaños se preguntan si podrán dejar al niño y sólo volver para recogerle.

dejandole en el cole

Yo no he sido de esa forma de pensar (no tanto mi Contrapunto), yo siempre he pensado que dentro del pack “tener niños” se incluye tener relación con los padres y niños de la clase de tus hijos.  Es verdad que la cosa se complica bastante cuando tienes más de un niño, pero que no sea porque no haces el esfuerzo.

Pues en esa estuvimos cuando el Moreno comenzó el cole y lo que encontramos fue una grata sorpresa. Hoy por hoy, dentro de los padres de la clase tenemos un nuevo grupo de amigos. Porque sí, porque de repente una relación cambia de grado y se convierte en amigo. Este ha sido el caso con los padres del cole.

Y, de repente, el rato en el parque después del cole se convierte en un rato que no sólo le apetece a tu hijo, sino que también te apetece a ti. Porque ellos están a los suyo: corriendo, inventando, jugando,… y tú tienes un rato agradable con amigos que tienen, además, unos intereses comunes contigo.

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En el grupo, lo habitual es que sean los padres los que llevan los niños al cole y las madres los que los recogemos. Así que por las mañanas ellos comparten un café (ya sin niños) y nosotras un parque o un café con ellos. Seguramente, en nuestro caso, si no estuvieran los niños no compartiríamos ese café. Quizá por eso o porque somos más tirando a malasmadres, de vez en cuando lo que hacemos es compartir una rica cena y una copichuela mientras hablamos, hablamos y hablamos.

Y lo bueno, lo mejor de que esto haya pasado y de elegir un cole cerca de casa, es que siempre tienes cerca a personas a las que aprecias y que te aprecian. Que si un día alguno necesita algo, entre todos se soluciona el problema. Que cuando bajas a comprar el pan te encuentras con alguno de ellos y tienes una conversación cómplice. Que no hace falta que se alineen los astros para tomar una caña. Que de la manera más sencilla te has hecho una comunidad. Tu comunidad.

Gracias a Raquel, Mamen, Vicky, Cecilia, MJosé, Mariate, Mariela,  Mónica, Patricia y Marieta (y a sus chicos, sean o no ya pareja)

Un placer. Como siempre.

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